Contrabando y terrorismo: una correlación al descubierto

La unión francesa de fabricantes para la defensa de la propiedad intelectual (Unifab) ha publicado recientemente un estudio que evidencia la relación existente entre el comercio ilícito y la financiación de grupos terroristas.

El documento, centrado en el contrabando de drogas, armas y tabaco, está construido sobre el argumento ya conocido de que estas prácticas ilícitas son, no sólo para el Estado sino también para los consumidores, una gran amenaza desde varios flancos: económico, sanitario y de seguridad.

Como consecuencia, la unión gala señala más allá de las pérdidas recaudatorias, de empleo y la merma en los servicios públicos, una reducción en la innovación en el ámbito empresarial que en última instancia perjudica a todo el sector.

Una vez depurada la información sobre armas y drogas, el cuerpo del estudio está plagado de datos esclarecedores sobre el contrabando de tabaco. Por ejemplo, una reciente investigación de 75 procesos judiciales ha demostrado que alrededor del 20% de la financiación con la que actúan y sobreviven las organizaciones terroristas a nivel mundial, es dinero procedente del comercio ilegal de tabaco.

El análisis hace un repaso por la historia de grupos terroristas de todo el mundo y nombra al IRA, ETA, Hezbollah o el Estado Islámico entre las más peligrosas financiadas por el contrabando. Los autores apuntan una cifra escalofriante salida del documental ‘Daech, naissance d’un État terroriste’, de Jérôme Fritel, coproducido por la cadena Arte y estrenado a finales de 2015. El reciente aumento al doble del contrabando de tabaco, fuente principal de financiación del EI por encima del petróleo, en la frontera entre Siria y Turquía, ha permitido cifrar en unos 2 billones de euros la fortuna de la organización criminal.

A lo largo del documento, Unifab denuncia la gran distancia existente entre la percepción generalizada y la realidad de las consecuencias derivadas del contrabando y falsificaciones. Contra esta dicotomía, el estudio es en su conjunto una llamada a la movilización general y toma de conciencia del problema por igual entre todos los sectores: cuerpos de seguridad, empresas, uniones de consumidores, etc.