Los efectos colaterales de las mafias que se ocultan tras el contrabando

Alrededor del comercio ilícito de tabaco en España, se está descubriendo un número cada vez mayor de sofisticadas organizaciones criminales que encuentran su lucro en este delito. La actividad de estas mafias afecta gravemente a la sociedad en su conjunto por varias razones: la evasión de impuestos, la inseguridad, la corrupción o las caídas en la venta legal de tabaco y la consecuente destrucción de puestos de trabajo que generan en el país.

Con menos frecuencia, aunque de manera creciente, estas actividades ilícitas se pueden relacionar con la financiación del terrorismo, la trata de personas o el crimen organizado al más alto nivel. Durante el I Congreso Frente al Contrabando de Tabaco que Altadis organizó el pasado mes de septiembre, algunos de los ponentes abundaron en estas cuestiones.

El Director de Cigarrillos y Picaduras de Logista, Jorge Segura, habló largo y tendido sobre el modus operandi de las mafias y confirmó que los robos con violencia que sufre su compañía, tanto en las instalaciones como contra los vehículos de transporte, se han incrementado de manera notable en estos últimos años. Y es que, según sus cálculos, “una red dedicada al contrabando puede ganar unos 3,78 euros por cajetilla” frente a los 0,95 euros que gana la industria legal tras el pago de impuestos: “un gran margen de beneficios y un negocio muy lucrativo teniendo en cuenta que los riesgos son relativamente bajos”.

“Tenemos entre uno o dos intentos de robo a la semana”, apuntaba Segura. Tal es la situación, que Logista invierte actualmente entre 3 y 4 millones de euros anuales en el refuerzo de sus sistemas de seguridad. Entre las medidas tomadas, apuntó a los dispositivos anti-atraco como botones de pánico, GPS de última generación, la contratación de más de dos centenares de vigilantes en plantilla o la puesta en marcha de colaboraciones con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado.

Por su parte, José Luis Gómez Pidal, Inspector Jefe de la división de Delitos contra la Propiedad Intelectual de la Policía, detalló los procedimientos de ingeniería financiera que siguen las mafias del tabaco, para camuflar sus actividades ilícitas con otras operaciones legales. A través de “empresas ficticias con personas fallecidas o testaferros al frente” logran operar en los mercados con total normalidad y camuflar sus actividades ilícitas con otras operaciones legales.

Además, expuso durante su discurso los datos más significativos de las principales operaciones policiales realizadas en los dos últimos años. Por ejemplo, la ‘Operación Celtas’ se saldó con el desmantelamiento desde Lanzarote de un clan de ex-terroristas del IRA dedicados a comercializar de forma ilegal tabaco y alcohol, cuyos beneficios eran blanqueados con la adquisición de propiedades inmobiliarias.

Por otro lado, la ‘Operación Dumitras’ desarticuló a otra organización dedicada al robo y asalto de camiones de Logista concretamente. La mercancía robada era después distribuida a “estancos conniventes” que pudieran darle salida. La Policía Nacional detuvo en este caso a 17 personas y recuperó más de un millar de cajones de tabaco valorados en más de dos millones y medio de euros.

La mejor forma de atacar a estas redes no es otra que perseguir el “blanqueo de capitales”, aseguró el inspector, al tiempo que defendía la creación de una Fiscalía específica para perseguir delitos de comercio ilícito de tabaco, así como nuevos protocolos de colaboración entre instituciones y cuerpos de seguridad.