Maletero de un coche de la guardia civil lleno de tabaco ilegal

Algunas claves sobre el contrabando de tabaco

El incremento de la presión policial en la Aduana de Gibraltar, uno de los orígenes del contrabando de tabaco en la Península, ha obligado a las redes criminales a valerse de otros métodos y estrategias para introducir en España grandes cantidades de tabaco ilegal. De ahí que su modus operandi haya cambiado en los últimos meses, habiéndose recuperado vías como la marítima e incrementado las entradas por la frontera norte con Andorra.

Los datos son contundentes. Mientras que la Guardia Civil aprehendió en Gibraltar en 2014 un 11,8% menos de cajetillas de tabaco que en 2013 (en total, 1.943.395), en la frontera con Andorra el número de incautaciones se ha multiplicado por cuatro (en total, han sido aprehendidos 933.658 paquetes de cigarrillos en 2014).

Además de estos, existen otros puntos del país por los que se introduce esta mercancía ilícita, que elude controles fiscales y sanitarios, como son la frontera de Portugal con Extremadura, Galicia o los principales puertos con mayor tránsito de España, tanto en la costa cantábrica como mediterránea.

Pese a que antes de la crisis el contrabando era residual en España, y generalmente la Península sólo servía como plataforma logística hacia el Reino Unido (mercado objetivo del comercio ilegal al ser más rentable para las mafias contrabandistas, dado el mayor precio de los cigarrillos por sus elevados impuestos), desde que la recesión económica se recrudeció, el comercio ilícito de tabaco se convirtió en una fuente de ingresos estable y un negocio lucrativo para muchas mafias. Resultado del avance de esta industria ilegal son las estimaciones de tabaco ilícito en comunidades como Extremadura (el 54,1% del total) y Andalucía (el 45,6%).

Este auge ha dado lugar a un fenómeno nunca visto antes en España, cuyo origen se encuentra principalmente en los países del Este de Europa: la puesta en marcha de fábricas clandestinas de tabaco. En los dos últimos años se han desmantelado siete en suelo español. La hallada a principios de este año en la Sierra Norte de Sevilla, en el transcurso de la ‘Operación Cortafuego’ de la Guardia Civil, que sólo estuvo operativa 24 horas, podría haberse convertido en la mayor de Europa al tener capacidad para dar salida a más de 65.000 cajetillas ilegales al día.

Los policías inspeccionan la mercancía incautada en Elche

Incautan 600 kilos de tabaco en una fábrica clandestina ubicada en Elche

Redes del contrabando

Es especialmente llamativo el sistema que siguen las redes operativas en el sur de España, en la región limítrofe al Campo de Gibraltar, donde la Policía Nacional estima que podrían actuar en torno a un centenar.

En esta zona, el contrabando de tabaco se manifiesta de diferentes maneras y con diversos grados de sofisticación: en primer lugar, los particulares que a diario tratan de colar desde el Peñón pequeñas cantidades de tabaco ocultas en su cuerpo, para luego sacar un cierto beneficio al revenderlas en su círculo más cercano. El riesgo es bajo ya que si la mercancía introducida tiene un valor inferior a los 15.000 euros, sólo se considera una infracción administrativa. En segundo, hay quienes tratan de introducir cantidades algo mayores ocultas en dobles fondos de vehículos para comercializarlas a redes con una distribución más amplia. Y por último, las redes criminales profesionales que utilizan las rutas marítimas: la descarga se produce en las playas con lanchas neumáticas, o transporte a través de contenedores, para hacer llegar el tabaco ilícito a España y en pocas horas distribuirlo por todo el país.

Negativo impacto sobre la economía y los estancos andaluces

En Andalucía el menudeo y la venta minorista ilegal es, lamentablemente, un medio de vida común para muchas familias con pocos recursos. Es frecuente la venta ilícita en bares, quioscos o pisos que ejercen como estancos clandestinos, donde cada vez más fumadores adquieren el tabaco por un precio algo menor que el de los estancos. De manera errónea, una gran parte de los ciudadanos andaluces percibe estas actividades delictivas con normalidad, producto de la grave crisis económica que ha mermado el poder adquisitivo de las familias, sin detenerse a pensar que la gran cantidad de impuestos que se dejan de ingresar por las ventas ilegales de contrabando dejan de revertir en su propio beneficio. Los impuestos que se dejan de ingresar no sólo no revierten en toda la sociedad sino que al final, deberán recaudarse incrementándose otros conceptos impositivos para poder seguir atendiendo todas las necesidades sociales.

Al mismo tiempo, los estanqueros andaluces se ven gravemente afectados por el auge del contrabando de tabaco, especialmente en las provincias de Cádiz y Sevilla. Según el sector, en localidades como La Línea o Algeciras, con una población de casi doscientos mil habitantes, sólo quedan ya una decena de estancos, lo que ha provocado también una significativa reducción del número de puestos de trabajo en este colectivo.