Golpe al contrabando de tabaco: desmanteladas tres fábricas ilegales en Madrid, Murcia y Alicante

La Guardia Civil, Policía Nacional y Agencia Tributaria han desmantelado tres fábricas ilegales de tabaco localizadas en Madrid, Murcia y Alicante. Con capacidad para producir cerca de 18.000 cigarrillos por minuto, los agentes han intervenido un total 43.160 kilos de picadura de tabaco y 1.443.000 cajetillas, todo ello con una valoración estimada en más de nueve millones de euros.

En el marco de la operación Tervel-Centinela, la labor previa de los investigadores había puesto de manifiesto la existencia de estas instalaciones clandestinas vinculadas a una organización criminal integrada mayoritariamente por ciudadanos búlgaros y ucranianos. El operativo se ha saldado con la detención de 38 personas y la desarticulación de una estructura altamente especializada y de gran capacidad de logística en nuestro país con abastecimiento y proyección al mercado negro, tanto nacional como internacional.

Junto a las tres fábricas ilegales, las autoridades policiales han detectado varias “naves de seguridad” que eran utilizadas para el almacenaje de la mercancía, además de la maquinaria necesaria para su traslado a las cadenas de producción. La organización criminal falsificaba hasta 14 marcas distintas de tabaco, levantando la sospecha de una producción bajo demanda con destino a otros países la Unión Europea.

El modus operandi de la organización

Una característica propia de esta organización criminal ha sido su cautela y capacidad de reacción ante cualquier eventualidad desde el punto de vista logístico. Además de las citadas “naves de seguridad”, sus miembros utilizaban remolques-tráiler que mantenían en aparcamientos públicos para el almacenamiento de cigarrillos y materiales. En uno de estos aparcamientos, situado en la localidad de Móstoles (Madrid), se han intervenido 500.000 cajetillas y 18.700 kilos de hoja de tabaco picada que se encontraban ocultas en dos remolques.

Con el desmantelamiento de la estructura en España de esta organización y sus fábricas ilegales se evita un importante perjuicio económico a la Hacienda Pública y también la competencia desleal que la actividad ilícita ocasiona a los operadores legalmente establecidos, así como un perjuicio sanitario a los consumidores, dado el nulo control sanitario al que están sometidos los cigarrillos producidos ilegalmente.

Con esta actuación son ya 23 las fábricas ilegales de cigarrillos desactivadas hasta la fecha en España.